lunes, 7 de junio de 2021

Sombras en la Noche (CXC)

El Sol de mediatarde doraba el plateresco del museo.

El suave poniente era el isagoge a la renovación de mil y una limerencias mil veces usadas y mil veces nuevas.

El corazón réprobo solo quería evadirse ensimismado en el imposible bamboleo del espite de las palmeras.

jueves, 3 de junio de 2021

Sombras en la Noche (CLXXXIX)

Rutilaba el frontispicio neoclásico solo separado del bicentenario ficus por el sempiterno cerúleo.

Mario bebía Macallan double cask de cinco lustros absorto y ajeno a la conversación.

Miraba arriba pensando en el advenimiento del amor entre sábanas suaves, en un conticinio ductor de la deidad femínea.

viernes, 28 de mayo de 2021

Sombras en la Noche (CLXXXIII)

El verde trigo joven era oreado por el Sol eviterno.

Los alcores melifluos se anexaban y superponían con una bella naturalidad desordenada.

Tras los juncos, el Río Grande se erguía ajeno a sus legendarias historias bajo el azul de los días.

sábado, 22 de mayo de 2021

Sombras en la Noche (CLXXXII)

Era mayo y ya el resol desfiguraba el horizonte. Las jacarandas de añil teñían las lontananzas bajo el azul inmaculado del cielo.

Los claveles brotaban de los escotes y tintineaban al bamboleo de la brisa de los senos.

El espíritu ascendía desde las claraboyas hacia la luz inmortal del tiempo.


viernes, 14 de mayo de 2021

Sombras en la Noche (CLXXXI)

Mario pensaba en perderse en la felicidad verdadera, esa serenidad de ser y estar a un mismo tiempo sin querer nada.

sábado, 8 de mayo de 2021

Sombras en la Noche (CLXXX)

El verde trigo joven era oreado por el Sol eviterno.

Los alcores melifluos se anexaban y superponían con una bella naturalidad desordenada.

Tras los juncos, el Río Grande se erguía ajeno a sus legendarias historias bajo el azul de los días.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Sombras en la Noche (CLXXIX)

Un peral salvaje descabalado se alzaba sobre la roca. Mario impertérrito ascendía entre aulagas y genista hacia la cima.

Allí se deleitó con las siluetas del horizonte al atardecer.

Imaginó transfigurarse en un íngrimo nimboestrato que el siroco llevó a los pináculos del cimborrio.

Al final del verano, miles de petirrojos le atravesarían graznando el húmedo corazón.

Pero él seguiría, incólume, su camino en las alturas hacia la nada.

sábado, 1 de mayo de 2021

Sombras en la Noche (CLXXVIII)

Ni se quedaba quieto, ni se los pasaba cerca, ni bajaba la mano, ni le humillaban, ni sometía.

Pablo Aguado no lidiaba, componía. Lo suyo no era la épica tremendista sino la métrica garbosa.

El toreo caro. Áureo.

miércoles, 28 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXVII)

Los relojes se paraban en las madrugadas silentes. La mente paramnética rellenaba los huecos de la memoria.

El espacio y el tiempo se abatían como el nácar hundido en la arena.

De una forma extraña, Mario penetraba en los abtusos de la existencia casi sin ser consciente. 

Los céfiros acariciaban los cabellos de su cuerpo. El entendimiento volaba hacia el oeste de las ideas sustantivas.

lunes, 26 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXVI)

Dejó su Pontiac LeMans del 68 en el boulevard. Las palmeras hacían que luz de la tarde se sombreara zebreándose sobre el automóvil.

El almizcle de la daifa interrumpió el capuccino. Rojo el canesú sobre su piel nívea. Rojos eran sus labios, estro partenogénetico de una jarifa que laceraría el corazón de un ente inerte.

Pero Mario había abominado de la vida.

La miró fijamente un instante. Frunciendo el ceño. Y volvió la vista hacia el serpenteo de los dorados hilos de palma al viento.

Sus ojos trocaron en àlveos de un llanto negro que componía un mosaico caóticamente hermoso sobre su faz.

Y se fue. Para siempre.

sábado, 24 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXV)

Pensaba Mario en haber sido, ser y devenir un navío derrelicto que tras el fuerte oraje ascendería hacia el cielo.

Quizá todo estuviera en descender a la gehenna y comportarse como un héroe imperial corruscante.

sábado, 17 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXIV)

El celaje arrebolado era el acendrado introito hacía una limerencia perfectamente entrópica.

Pero la figura de Mario rielaba en el estanque. Su mente se hundía en los cilicios del alma.

Pensaba Mario que ya había vivido. Y que seguir viviendo por vivir nunca sería suficiente.

viernes, 16 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXIII)

Y Mario volvió a ser el rapsoda que siempre fue buscando en el pasado lo que era sido.

Desdevanaba devaneos sobre los alcores que el Sol bruñía. Haces de luz barnizaban su piel mientras la vista se perdía en la invisible lontalanza de los ingentes horizontes.

La soledad henchía la sinapsis eléctrica de la serena felicidad mental.

jueves, 15 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXII)

Estaba buenísima. Pero iba enseñando demasiado por la calle.

Aquella mujer no era la Astarté que Hércules perseguía allende las columnas.

Era un putón verbenero. Y los machos alfas quieren hembras caras.

lunes, 12 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXXI)

No cabía hesitación, lo perfecto es el asesinato premeditado del arte.

Someter al genio de la inspiración a la deprecación de la técnica era como cazar a Dios con con una escopeta. Necrofilia forense.

sábado, 10 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXX)

El lapislázuli besaba añil el candilazo del ocaso sobremarino.

Pensaba Mario que Galdós era Velázquez. Su obra, una una proyección psicológica magna.

Las finas pinceladas de Mario simplemente trazaban figuras imposibles, un muladar de sonetos a una Helena de Troya no nata.

Pero conjeturada fantasiosamente desde el Eón Hádico. Desde la prima gemación del protobionte.

jueves, 8 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXIX)

La brisa desbriznaba los pétalos de las rojas rosas. La juventud se desvanecía entre hálitos y suspiros que la rutina abría.

La vida quería siempre posicionarse introibo ad altares Dei. 

Mario sabía que su ataraxia constante, su letargo latente era una ofensa a Turania.

Sin besos, sin discusiones, sin codicia, sin veleidades lascivas...

Los días eran una sucesión de difuntos fotocopiados. De monotonias mortuorias.

Pero me cago en la puta de oro. Tal vez la felicidad fuera eso. Encerrarse en lecturas mitológicas, en cavilaciones cabalísticas. En abolir la voluntad real para alcanzar arcadias cananeas

lunes, 5 de abril de 2021

Sombras en la Noche (CLXVIII)

La sangre de toro

Hiende

El albero

Para hacerlo del torero


Tus labios

Moja

El beso del Rocío

Para hacerlos míos

domingo, 28 de marzo de 2021

La entrada de Jesús en Jerusalén

Los evangelios sinópticos recogen estos tres hechos:

a) Jesús entró en pollino a Jerusalén desde por el Gihón, en el valle del Cedrón que comunica el Monte de los Olivos con Jerusalén. Él quiso entrar desde ese lugar y ordenó a sus discípulos buscarle el animal.

b) Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos.

c) Se gritó: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!.¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!".

No tengo ánimo de analizar la plausibilidad de estos tres hechos. Lo que sí podemos resaltar es que:

1. 1  Zacarías 9 dice:  "tu rey -el de Sión, es decir, el Rey de los judíos- vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna."

2. Extender los mantos en el suelo al paso de Jesús está relacionado con la unción del Rey Jehú como narra el 2 Reyes 9,13 : "cada uno tomó apresuradamente su manto, y lo puso debajo de Jehú en un trono alto, y tocaron corneta, y dijeron: Jehú es rey."

3. El mismo libro 1 Reyes 1 33,34 relata con relación a la proclamación de Salomón como Rey de Israel por su padre David: " Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y montad a Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo a Gihón;  y allí lo ungirán el sacerdote Sadoc y el profeta Natán como rey sobre Israel, y tocaréis trompeta, diciendo: !!Viva el rey Salomón!!"

El sentido del texto bíblico es claro, según sus autores, Jesús se declara Rey de Israel/Mesías ante su pueblo por el procedimiento de Salomón - en los evangelios se detalla que es descendiente de David - y en cumplimiento de las profecías de la Biblia Judía para liberar a su pueblo del yugo romano.

 

3 razones filosóficas para abominar del aborto

 1.  Idea kantiana de la dignidad humana. El hombre es un fin en sí mismo, no un medio para uso de otros individuos. La existencia de la persona es un valor moral absoluto.

 

2. Imago Dei. El libro del Génesis 1, 26-27  dice que el hombre fue creado por Dios a su imagen y semejanza por lo cual su existencia, en sí misma, tiene un valor moral superior a todo.

 

3. La axiología de los valores de Max Scheler. Existe una jerarquía absoluta e inmutable de valores en cuya cima se encuentra la vida humana, valor sin el cual ningún otro fin ético es posible.