jueves, 27 de mayo de 2010

Inermes contra el tiempo

- Vos no sabés lo que me jode, no poder detener al Sol cuando cae, no poderlo bajar al Levante cuando sube y no poderlo apagar cuando parecía que la noche iba a hacer eterno el silencio.

- Ya,...(momento de quietud, se calla hasta pensar una respuesta) y vos no podés hacerte una idea porque aún somos jóvenes, empero:
¿qué pasará cuando tengamos que resignarnos a vivir colgados de la respiración asistida, llegando al paroxismo de la inmovilidad, encerrados hasta la muerte entre cuatro muros de cemento y ladrillo?

- Ché flaco, no pasará nada, el Sol seguirá el mismo rumbo que siguió siempre.