viernes, 5 de diciembre de 2008

Sobre la equidad humana

"Nadie es más que nadie, nadie es mejor que nadie"
Esas dos proposiciones, establecen viejos refranes o dichos, aunque inciertos, castellanos; que no sirva esto como precedente.
En efecto, todo hombre es diferente a su semejante, y por ende, existen diversas y distintas, no por ello imposibles clasi-cualificaciones entre homus, nos provocan afirmar (dentro de nuestro sano escepticismo, que reparte y otorga verdades al gusto o enojo de cada uno), que nadie es igual a nadie y con una absoluta dependencia al sentir, cada persona dista de cualquier otra en ese falso, ineludible y a su vez real acto de percepción que constituye una esencias naturales de nuestra existencia.