jueves, 2 de abril de 2009

Sobre la muerte de Cristo

Agora que llega a nuestras vidas una vez más -especialmente en mi ciudad- la Semana Santa cabe destacar un par de argumentos supra aquello que acaeció in illo tempore.


Me gustaría comenzar afirmando que la Pasión de Dios, es sin lugar a hesitación, la narración más extraordinaria que jamás fue contada; por lo que podemos intuir que detrás del Evangelio no se halla un autor o varios autores humanos en el sentido que respecta a la inventiva de un mortal cotidiano, de ahí que podamos pensar que sea obra deística directa o indirectamente como describe la Ekklesia.
Posibilitaríase una otra hipótesis relacionada con las capacidades de antiguos sabios o filósofos que sembla improbable.

Por último, me pregunto:
-¿Murió Dei para expiarnos de los pecados que continuamos viendo y efectuando o tal vez lo hizo para salvarse a sí mismo?

- Jamás lo sabré.