viernes, 26 de agosto de 2011

Sombras en la noche (LXXXVI)

Lo realmente valioso de la vida, de la existencia, eran los sentimientos. Por ello debemos colocar al arte en el cielo de los altares de la ciencia; ya que el arte no es sino la expresión de los sentimientos y la ciencia la expresión de una realidad rara vez sentida.